Un poco de aire por favor…

Busco aire y no encuentro, el aire es escaso, intento nuevamente y otra vez es fallido mi intento. Me estoy ahogando, me duelen las costillas, arde mi piel… El mal estar es tan grande que sin pensar y luego de muchos días sintiéndome mal, decido ir a emergencia de una clínica a que me revisen. Espero, me revisan, cuento todo el histórico, me medican, me dan una lista de medicaciones y procedimientos que realizar y me voy a casa con 38,5 fiebre. Pasan 3 días y nada surte efecto. Ya llevo con fiebre muchos días, el mal estar es tremendo y todo lo que estoy estoy tomando no me ayuda a respirar, rezo, me desespero, no tengo aire, me duele mucho el pecho, no me llega el aire, voy a la emergencia de otra clínica, ahí me hacen todos los estudios, me cuesta incluso caminar,  el médico dijo que tengo una infección pulmonar, bronquitis aguda y el cuadro asmático, ahí me quedo todo el resto del día, me pasan corticoides en  vena, me nebulizan a cada 20 minutos con dos drogas,luego de este largo día me voy a casa, con una lista de medicaciones modificada, me agregan además de los que ya vengo tomando, más medicamentos y me voy a casa con 38,5 fiebre, otra vez. El médico me dice que es más peligroso para mí adentro del hospital que afuera, estoy en la zona de riesgo de una neumonía y que si no mejoro en 48hs que vuelva para internarme.

Las más largas 48hs, cada segundo mirando el reloj deseando mejorar y que no sea necesario otra ida al hospital, pero nada pasa, es en vano, sigo sin aire, me duele muchisimo respirar, tengo tos, me duele el pecho, las costillas y ya siento angustia de tan mal que me siento. Luego de las 48hs y muchos más días viviendo este martirio, sin dormir , sin comer, agonizante de verdad, me voy por tercer vez a la emergencia de la última clínica con todos mis estudios en manos. Me revisan y ahi me tienen, me dan de todo, miro mis brazos y tengo 9 pinchazos, una reposición de potasio goteando, el suero , una vena rota y muchos moretones, me veo sentada, me cuesta respirar por que me ahogo. Me pasan de todo en venas, me repiten la tomografía y todos los análisis y debo esperar. Luego de todo el día en esta agonía sin fin, respiro mejor, pero sigo ahogándome. El médico me da una lista distinta de medicaciones, son muchisimas y un acompañamiento con un neumonólogo para tratar de cerca la infección ya que estoy en la zona de riesgo y además tengo el asma.

Me voy a casa sintiéndome rarísima, gracias a Dios me dieron las drogas correctas en vena y espero que con la nueva lista de medicamentos y recomendaciones todo este cuadro progrese para bien.

Pasaron muchos días, ya perdí la cuenta, creo que un mes y todavía no respiro bien, sin dudas estoy mejor, todavía estoy con 3 de las medicaciones y en unos días voy a la consulta de control para ver que dice el doctor.

Me siento exhausta, sólo quien tiene asma o tuvo un cuadro respiratorio podría entenderlo lo difícil y terrible que es intentar tomar aire y no poder respirar .

Mientras tanto doy pausa a mi sueño mayor que es ser madre, ya que hay muchos riesgos me dijo el doctor por las medicaciones del tratamiento.

En este momento de la vida en lo cual estoy parada, hay tantas cosas en mi cabeza, estoy tratando de controlar la ansiedad haciendo cosas que me gustan como dibujar, pintar, escuchar música, escribir, disfrutando de lo sencillo, de los momentos de silencio y tranquilidad.

Que ganas tengo de salir, tomar una buena bocanada de aire y disfrutar de la noche… pero me conformo con la nostalgia, disfrutando de la canción  «Somewhere only we know», que pasan.

Nos vemos luego, si Dios quiere con un pulmón sano!

 

Sé Agradecido…

En el camino he encontrado personas que me han alentado, que han estado a mi lado incondicionalmente, personas que estuvieron y siguieron sus caminos y personas que a través de sus críticas sólo me han empujado adelante y reafirmado quien soy, por que también ellas han contribuido lo que soy.

Algunos me preguntan como hago para sobrellevar las cosas que me pasan, otros me consideran una víctima, algunos dicen que soy fuerte, otros demasiado optimista… la verdad no sé cuanto de verdad hay en eso. Es muy cierto que he vivido muchas cosas fuertes pero no me considero víctima, yo considero que tomé cada una de las cosas y transformé en algo bueno, traté de aprender de cada cosa que he vivido siempre tratando de entender el «para qué» me pasó y que lección debo sacar de eso o aquello.

No hay nada de extraordinario en eso, ni de distinto, es sólo mi manera de vivir, la que me enseñaron . Pienso que debo transformar lo malo y bueno, reír de mi y de lo que me pasa, por que ser amargada no me devolverá lo perdido, ni hará que el tiempo borre lo vivido. Trato de ser la persona me gustaría tener cerca. Es un trabajo arduo y diario, no es sencillo pero por eso estamos aquí en esta vida. Para aprender y mandar al universo buenas vibras, para ser feliz, para hacer feliz y emanar amor.

No podemos pedir lo que no somos capaces de dar, debemos empezar por uno.

Todos los días agradezco a Dios la vida y la oportunidad de recomenzar tratando de hacer las cosas mejores que el día anterior y pido fortaleza para vivir un día por vez.

Y acá estoy parada frente a la vida, no como espectadora sino como actor de mi propia vida.

Gracias Dios por concederme este maravilloso regalo que es vivir.

Un nuevo comienzo

Estuve acomodando la estantería adentro mío, casi un año se ya pasó. Un año de tantos sentimientos pero pese al desenlace , siento gratitud por todo lo aprendido, siento gratitud por estar viva y poder contarlo.

Empiezo una nueva aventura, más tranquila, tratando de distribuir la energía en todos los aspectos de mi vida y no cargar tantas expectativas en la nueva aventura. Estoy tratando de disfrutar el camino, las cosas sencillas del día, de las personas que tengo cerca, de mi profesión.

No es que no deseo un hermoso desenlace sino que seguiré confiando que todo será como deba ser y que lo mejor para mi es lo que recibiré y eso va más allá de lo que deseo sino que yo sigo confiando en lo que Dios quiere para mi vida, sin cuestionarlo.

No pido mucho, pido a Dios que me de fortaleza para encarar cada paso de esta nueva aventura.

Pareciera sencillo, no lo es, es un trabajo arduo y diario de persistencia.

Estoy lista Dios, mi vida está en tus manos.

Perdonar, perdonarse, permitirse, soltar y seguir adelante…

Cuando nos pasa algo fuerte o la pérdida de alguien importante en nuestras vidas, normalmente la gente te dice: El tiempo todo lo sana.

De verdad lo tomamos como tal? Confiamos en este amigo tiempo?

En mi opinión, el tiempo no sana, el tiempo trae las respuestas de los «para ques» cada cosa nos pasa y nos enseña las lecciones que hay atrás de cada pérdida, de cada cosa que nos pasa. Estamos nosotros atentos a estas respuestas? Estaremos nosotros preparados para dichas respuestas?

Para mi, la sanación depende de nosotros mismos, somos nosotros que validamos todo lo que nos pasa. Tomamos lo que nos pasa y transformamos eso en algo bueno o nos hundimos en un mar de tristeza. Son elecciones.

No hay un tiempo predeterminado, cada uno tiene su proprio ritmo. No hay un manual. Lo que funciona para uno, no funciona para el otro. No hay una fórmula. Lo que sí hay es el libre albedrío. Somos los únicos responsables de nuestras elecciones. Debemos aprender a hacernos cargo de eso y cuan más rápido lo entendamos, más leve es la forma de encarar lo que nos trae el camino.

No hay nada que esté en nuestras vidas que no la podemos sobrellevar y superar. Todo es por algo mucho mayor de nuestra comprensión.

No hay sólo una visión espiritual del tema, es física también. La ley de la atracción.

Perdonar, perdonarse, permitirse, soltar y seguir adelante.

 

 

 

 

Huellas de un Ángel

Un dulce ángel pasó por mi vida y dejó huellas profundas en mi alma.

Me tomé un tiempo para volver… quizás no esté lista aún pero sentía una gran necesidad de escribir.

La última entrada, mi corazón estaba lleno de expectativas por un resultado positivo. Y por las más hermosas y plenas 6 semanas lo fue. He experimentado el amor puro, la plenitud que tanto hablan las mujeres que experimentan el increíble arte de ser madre.

Mi bebe se fue, pero me dejó una gran lección por aprender. Fue muy duro, todavía lo es. No sólo físicamente como emocionalmente pero cada segundo, cada esfuerzo, cada inyección, cada dolor lo valió y volvería a repetir por que lo que me ha dado fue mucho mayor.

Estoy transitando esta dolorosa lección pero siento gratitud a Dios y a este angelito, por permitirme ser parte de eso, por permitirme sentir este inmenso amor que cada segundo solo me hacía sentir ganas de mejorar como ser humano.

Jamás olvidaré lo vivido, toda esta experiencia me dejó una inmensa huella, mi ángel mi dejó una linda huella. No sé los «Para ques» de todo eso pero confío en la sabiduría de Dios y se que hay una razón mayor de la que pueda yo en medio a esta dolor, entenderlo.

De pronto no estoy tratando de ir contra la corriente, me estoy permitiendo llorar cuando tengo ganas, me permito estar en silencio, me permito la tristeza pero conservo, en medio a  este caos, la gratitud por todo lo que he vivido.

Dios me tiene mucha fe, me debe considerar una mujer fuerte así que le pido a cada día fuerzas para superar y que yo pueda recuperar las ganas de sonreír.

Gracias mi pequeño ángel por enseñarme a amar.

Por siempre tu madre

 

Al fin, llegó el día

Llegó el día de reencontrarte mi ángel tan amado y siento una extraña y hermosa emoción adentro mío. Mi corazón se expande de tanta emoción, siento estremecer todo mi cuerpo y de mis ojos brotan muchas lagrimas. Estoy emocionada porque siento que el día que tanto ansío por tanto tiempo,  ha llegado en fin.

No sé explicar por que este sentimiento tan intenso y esta certeza mi ángel amado. Los médicos no me dan garantía de nada, todo es posible y eso incluyen las fallas, pero en mi interior, en mi corazón, ya te siento aquí, siento una especie de energía que me envuelve, siento amor, paz y plenitud.

He recorrido un largo camino de soledad a espera de que regreses a mi vida y es cargada de esta inmensa emoción que mañana, iré a la clínica para la transferencia de los embriones .

Decidí contar a pocos sobre el tratamiento, quizás lo que quería era tratar de minimizar la ansiedad en la espera infinita durante este doloroso tratamiento, por que demasiado tengo con los cambios de humor, los kilos a más, con la emoción a flor de piel, la revolución por el cambio hormonal abrupto, para también lidiar con las preguntas tales como: Y? Ya está?

Uno escucha muchas historias, lee, pero en verdad nada de prepara para este camino, al fin de cabo, por más apoyo y contención que haya, la mujer transita sola y a cada uno le toca diferente o como costumbro decir, a cada uno le pega diferente los mambos del tratamiento. Lo que compartimos los que vivimos esta rica experiencia es el deseo de ser padres, es la gana de donar, compartir, multiplicar y sumar amor.

Sea cual sea el resultado a partir de mañana, valió la pena este hermoso viaje. Por que pese los dolores, las angustias, las alegrías y la locura, he aprendido mucho sobre mí y de la fe que traigo conmigo.

Y deseo de todo corazón que a todos los que transitan este camino, sobretodo las mujeres que ponen el cuerpo, que sientan esta extraña fuerza que nos mueve hacía adelante por un gran sueño: Ser madre!

No estamos solos y jamás lo estaremos. Y cuando el dolor parezca difícil de sobrellevar y pienses que no podrás, recuerde: Hay personas con problemas y angustias mucho mayores. Los garantizo que todo lo que traigas contigo, quedará pequeño frente a otros que tienen problemas mayores. Use eso de motor.

Nos vemos luego!

 

 

 

Ángel

Querido ángel, hace mucho que te espero..espero este hermoso reencuentro que se dará en el momento justo.

Yo te deseo tanto que me emociona este inmenso amor que siento por ti. Un amor que traspasa las barreras del tiempo y espacio, que se eterniza por su inmensidad.

Yo estoy haciendo mi parte. me estoy preparando para recibirte.

Inicié el tratamiento, veo frente a mi más de 30 cajas de inyecciones, eso me asusta pero no me acorvada, rezo y pido a Dios toda la fuerza y valentía que necesito para mantenerme firme y de pie.

Cada pinchazo siento que se me va la sangre del cuerpo pero la recibo con una sonrisa por que sé que eso me llevará a ti y tenerte en mis brazos es todo lo que desea mi alma. Es tan inmenso y tan fuerte lo que siento que no hay ninguna palabra o expresión que lo defina, sólo lo siento en cada célula de mi cuerpo, de mi ser.

Siento una paz tan grande durante este arduo proceso, las inyecciones me desquician pero mi alma está intacta llena de amor y paz.

Deseo el resultado positivo pero más allá de eso confío en Dios que el resultado no será lo que yo deseo sino el que él considere el mejor para nuestras vidas.

Disfruto de cada segundo de este maravilloso viaje.

 

 

Acomodándote en mi…

Luego de un tiempo largo sin escribir, volví…

Necesité un tiempo en silencio, para organizar mi cabeza, mis ideas, mis sentimientos, mis prioridades.

Estuve perdida en un sentimiento que no me llevaría a ningún lado…es un sentimiento noble, puro, sincero pero en un tiempo equivocado. Quizás en otro momento, otra vida vida quizás…no ahora, no hoy.

Dicen que uno elige la vida que quiere llevar y cada estoy más convencida de eso. Algunos eligen sin medir pero esta no es una opción para mi. Sea lo que decida no es sólo por mi, para mi, hay algo mucho mayor involucrado, mayor de mi comprensión y aqui estoy entera frente mi vida y mis decisiones.

Di un basta pero tu sigues aqui adentro de mi conmigo, este hermoso sentir genuino está aqui y a la distancia te pienso, te mando lindas vibras de amor y felicidad pero lo más sano fue decir basta.

Me gusta mi vida, todo lo que está en ella y mucho más todo que estar por venir y eso no cambiaría por nada en el mundo.

La impulsividad me caracteriza pero los años y todo lo vivido me dieron esta racionalidad extrema que por ahí quita un poco de la belleza pero hoy elijo el sólido, el seguro.

Ya no hay tiempo para jugar y más si hay sentimientos de por medio. Algún día fue divertido pero ahora hay mucho sentir de por medio y últimamente el sabor amargo del final no me hacía feliz, me incomodaba y luego de mucho pensar, considero que tomar distancia fue lo más acertado.

Te guardo en mis más dulces recuerdos, si supieras el importante papel que cumplís en mi vida, si supieras que precioso regalo me diste…creo que la expresión justa sería «que me devolviste » . Gracias por tanto!

Ojalá el universo, dios, esta inmensa fuerza cósmica te devuelva en plenitud y felicidad, que tengas una vida larga y feliz al lado de tus seres queridos.

No hay dolor, ni rencor en mi, sólo un inmenso cariño y gratitud.

Algún día quizás, alguna otra vida quien sabe…

 

Y un día, él se fue…

sangriento-corazon

Me madre vino a visitarme, no hace mucho que llegó desde tan lejos, hacían casi dos años sin vernos y yo estoy feliz con ella a mi lado luego de tiempos tan difíciles.

Hoy me levanté con una extraña sensación, una vieja y conocida sensación de vacío, de pérdida. Trato de no pensar en eso, así que me baño y salgo al trabajo. No hay tiempo para pensar.

La tarde pasa a cuenta gotas y esta sensación no se va de mi pecho, extraño algo y no sé que es. No sé que se viene, pero algo anuncia.

Finalmente es hora de volver a casa, Hoy le ofrecen una cena de bienvenida a mi madre y no puedo dejar que esta tristeza se haga notar. Quiero brindar a mi madre lo mejor de mi en su estadía, así que aún sin ganas salimos rumbo a la casa de una familia amiga.

Son las 22:15hs, suena mi celular y es mi sobrino. Me avisa que había pasado algo y mi hermano estaba muerto. Lo mataron, así sin anestesia y con mi madre mirándome trato de disimular el dolor que me invade, me tragué las lagrimas, no puedo llorar, mi madre me mira, algo sospecha pero no puedo correr el riesgo de que sean dos las desgracias.

Necesitaba mantener el control, la calma, mi madre es cardíaca y necesitamos embarcar para enterrar mi hermano. Mi cabeza da vueltas, no sé que le diré, quiero llorar, gritar el dolor inmenso que me causa la muerte de mi hermano, pero no hay tiempo.

Le digo a mi madre que tenemos que embarcar pues había pasado un grave accidente y tenemos que ir a ver a mi hermano en el hospital.

No tengo plata, no sé que haré. Así que llamo a mi jefa, en este momento y le cuento que había pasado y que iba a tener que ir unos días junto a mi madre.

Algunos miembros de esta familia, de la casa cual estábamos juntan plata entre ellos y me dan para comprar el pasaje, me quedaban pocas horas, el cuerpo debería ser enterrado en algunas horas y me madre nada sabe, aún que sospecha.

Me mantengo firme, no puedo llorar, entretengo mi madre mientras hago una pequeña mochila, también camino al aeropuerto, casi no embarcamos, expuse la situación en la compañía aérea y consiguieron un vuelo para que mi madre y yo pudiéramos embarcar.

Este fue el vuelvo más largo de mi vida, en mi había una mezcla de dolor, angustia y miedo. Temo por la salud de mi madre, no sé si ella lo soportará.

Luego de eternas horas, el avión toca el suelo y ya no quedaban muchas horas para encontrarnos con esta tan dura realidad.

La ambulancia nos esperaba con un médico en el aeropuerto, ahí le tuvimos que dar la noticia, el medico la asistió y fuimos rumbo a casa.

La casa estaba llena de amigos, parientes y me hermano ya estaba en el cementerio para ser velado.

Luego de casi dos años vuelvo a casa y mi mundo está de punta cabeza, es todo irreal, sigo sin poder llorar, veo mi madre deshacerse y mis hermanos también, se siente el dolor en el aire.

Mi hermanito amado, un ser de luz, un niño en el cuerpo de un hombre, un hijo de mamá, ya no podré abrazarlo.

Miraba a la puerta y esperaba que él entrara en cualquier momento.

Luego del velorio y el entierro se venía la parte más complicada. Por la forma que murió teníamos que ir a la policía pues ellos hicieron una investigación para tratar de dilucidar el crimen. Ahí supimos que le pasó.

Era su tercer día trabajando ene este nuevo horario, él pidió que lo transfiriera al turno noche apenas me madre viajó a verme, quería darle la sorpresa y se anotó para volver a estudiar. Tres hombres entraron en búsqueda del hombre que había frustrado un asalto a 7 días atrás, pero no estaba el hombre sino mi hermano.

Lo dispararon dos veces, una en la pierna, lo que le hizo caer al suelo y luego de implorar por su vida, rezar y llamar por nuestra madre, le dieron un disparo al corazón.

Quedó todo grabado en las cámaras de seguridad, la policía constató que mi hermano era un pobre inocente en el lugar equivocado. Nos entregaron sus pertenencias. Había sangre en sus cosas, en su carpeta, en sus documentos.

Todos sus sueños fueron robados en 10 minutos. Él ya no estaba.

Cuando llegamos en casa de mi madre y revisando sus cosas, encontramos lo que un día le di para que lo cuide, el crucifijo de nuestro padre y que llevaba muchos años en la familia. Le di a mi hermano cuando me fui a vivir a Buenos Aires.

Siento un dolor inmenso en mi alma, no sé como seguir, siento que todo lo que hago es mecánico. Todavía no pude llorar, quiero estar fuerte para los míos, ellos me necesitan entera.

Luego de 6 días tuve que volver, es hora de reincorporarme al trabajo, hay una deuda que pagar, hay cuentas que pagar, muchos me habían ayudado a emprender este doloroso viaje para enterrar mi hermano, así que ya no podía quedarme.

Algunos me juzgaron por volver pero no saben lo difícil que fue eso. Subir a este avión y dejar los trozos de mi familia no fue fácil, fue muy duro.

Estoy sentada en el avión y se cierran las puertas, el avión despega y yo me caigo  en mi profunda tristeza. Ya nadie me ve, ya no tengo que ser fuerte, puedo llorar. He llorado todo el viaje.

Me siento devastada por este inmenso dolor, por esta tragedia que nos partió al medio. No encuentro la salida a eso.

Me dejé hundir en este llanto cada día, ya nada irá ser igual.

Hablar de eso, me remueve todo, el dolor sigue ahí, no se fue, ha pasado mucho tiempo pero el dolor de su ausencia es igual de grande.

Como salir de eso sin cicatrices? Estoy agarrada y aferrada a mi fe, que me ha salvado tantas veces.

En medio a tanto dolor y esta pérdida irreparable, sé que todo es por algo superior a mi comprensión.

Mi hermano amado, te recordaré toda la vida que me quede sin ti. No hay día que no te piense o no te sienta presente. Eres un ser de luz y eso es lo que conforta mi corazón.

Algún día nos volveremos a ver…lo sé.

 

 

Nada más que un mal recuerdo…

Era madrugada, hacía calor y yo dormía en un sofá en el Living para que mi hermana mayor, que estaba de visita, durmiera en mi habitación con su novio.

Yo tenía calor y me costaba conciliar el sueño, estaba muy incomoda en este sofá, cuando casi lograba dormir, sentí voces cerca y cada vez más cerca mío, mi corazón se aceleraba y cada segundo parecía sin fin, de repente sentí que me tocaban, me acariciaban, sentía que una inmensa angustia invadía todo mi ser, abrí mis ojos y los veo parados frente a mí, era el novio de mi hermana y su primo y no me salió otra cosa que decir que iba a empezar a gritar hasta despertar toda la casa, a lo que me respondieron que había un mal entendido y que ellos apenas estaban pasando por el Living sentido a cocina. Que yo había imaginado todo.

Se fuero de cerca mío y yo inmersa en mi llanto y angustia no pude dormir lo que quedaba de esta noche y los días que se seguían fueron iguales, con dolor, terror, incomodidad.

Luego de algunos días reflexionando, decidí contar lo ocurrido a mi madre y mi hermana, pero mi hermana no me creyó, me dijo que él no era capaz de eso y que yo no la quería ver feliz, que yo había imaginado todo y de mí sólo me brotaban lagrimas, angustia y perplejidad…No entendía que estaba pasando, estaba todo fuera de lugar.

Mi madre en un ataque de ira, fue para golpearlo, amenazó llamar la policía y le prohibió la entrada a casa, mi hermana ofendida dijo que si él no podía ella ni mis sobrinos entrarían también. Mi Hermana tenía, en este entonces, dos hijos pequeños de una relación anterior. Le pedía  a mi madre que no hiciéramos la denuncia, ya era demasiado, el acoso, los gritos, el llanto…Quería olvidar, deseaba que esta noche jamás hubiera pasado, deseaba desaparecer, que me tragará la tierra.

Los tiempos que se siguieron fueron muy duros, veía a mi madre sufrir por el hecho en sí, por la ausencia de mis sobrinos, de mi hermana y yo me sentía de lo peor y me preguntaba. Por que no me callé? Para que hablé?

Por mucho tiempo sentí esta culpa. Como si fuera mi culpa haber sido acosada.

Creo que la negación de mi hermana me dolía más que todo.  Al final de cuentas era mi hermana, sangre de mi sangre y jamás la lastimaría.

Los años pasaron, muchos, me hermana sigue con él y yo sigo sin hablarle a él.

Que cambió? Yo

Yo depuré todo esta angustia que cargué por tanto tiempo, que me consumió y que me hizo casi quitarme la vida.

Dejé que se fuera este recuerdo, el dolor, la angustia.

A mi hermana le perdoné hace tiempo, la propia vida se encarga a diario y en pequeñas dosis de mostrarle las consecuencias de sus acciones, de su elección. Siento pena por ella, la veo sufrir, la acompaño y acepto que para toda acción hay una reacción.

Él, sigue sin existir para mi, lo maté en mi memoria, en mis recuerdos, no me interesa su vida, no le deseo nada de malo, no lo maldigo, nunca lo hice, borré este día de mi memoria o al menos lo intento.

Percibí con el tiempo que yo no tenia la culpa, la enfermedad no era mía y dejé ir todo.

En un lugar muy adentro mío tengo la marca de lo ocurrido pero no la dejo más dominar mi vida, no la dejo comandar mi vida, ni mis sentimientos. Yo no soy el dolor.

El dolor me hizo crecer, me hizo fuerte, reafirmó mi fe.

Eso me dejó marcas inmensurables, que sólo yo sé cuales son. Y que sólo las personas que pasaron por eso entiende de lo que hablo.

No volví a hablar con mi madre o mi hermana sobre eso. No me olvidé de lo ocurrido, ni creo que pueda hacerlo algún día.

Eso no me hace a mi, es parte de mi vida. He decidido vivir la vida y vivir es tratar todo eso como lo es, un mal recuerdo.

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